
Hoy, 2 de junio de 2025, la misión en Uruguay comienza la semana con un enfoque renovado, planificación estratégica y un conjunto claro de estándares de evangelismo y discipulado. Con el reciente regreso del Líder Franco y el inicio de la evangelización presencial, el equipo ha establecido metas y rutinas diarias ambiciosas que reflejan su profundo compromiso con el establecimiento del Reino de Dios en la nación. El plan de esta semana describe una estructura detallada destinada a maximizar el impacto espiritual, manteniendo el equilibrio y la disciplina.
El Líder Franco se ha comprometido a una agenda diaria que incluye 3 horas de evangelismo, divididas equitativamente entre actividades presenciales y virtuales. Además, dedicará 2 horas a negocios digitales, con el objetivo de apoyar la misión de forma sostenible. Su vida espiritual se basará en 2 horas de oración, 3 horas de estudio bíblico personal y cursos de la Universidad Jubilee, y 30 minutos de lectura diaria de los libros de liderazgo recomendados por el Pastor Moisés. El día también incluye una hora para informes y redacción de artículos, y 30 minutos para tareas adicionales relacionadas con la misión. Esta estructura busca representar la excelencia y el enfoque espiritual.
Las metas semanales son igualmente ambiciosas y tienen un fuerte impulso espiritual: alcanzar 40 nuevos contactos para estudiar la Biblia, identificar un nuevo misionero potencial y completar 24 estudios bíblicos en Uruguay. La misión también promueve activamente el modelo de evangelización «333» entre los miembros que ya están en el país, con la esperanza de que pronto se levanten más obreros para ayudar a establecer el Reino de los Cielos. La misión avanza con urgencia y esperanza, confiando en que Dios levantará personas comprometidas para su obra en Uruguay y Sudamérica.
Esta semana representa más que tareas: es una declaración de fe y dedicación. Con estructura, visión y pasión, la misión da un paso audaz hacia la fructificación. Cada minuto y cada contacto son oportunidades para revelar a Cristo a una nación necesitada. La esperanza es que estos esfuerzos enfocados conduzcan a una transformación duradera, no solo en Uruguay, sino en el corazón de un continente. «Por tanto, tengan mucho cuidado de cómo viven; no como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada oportunidad, porque los días son malos.» – Efesios 5:15-16