
El 7 de julio de 2025, en Uruguay, la misión evangelística y educativa continúa dando frutos a través de la difusión digital y la capacitación ministerial. Si bien actualmente solo hay un líder sirviendo en el país, Franco continúa progresando significativamente mediante la evangelización por WhatsApp y sus estudios teológicos en la Universidad Jubilee. Hoy, se contactó a varios jóvenes uruguayos a través de grupos de WhatsApp, lo que resultó en dos nuevas conexiones y un estudio bíblico con uno de ellos. Si bien se percibió que este contacto podría no ser a largo plazo, aún existe la alegría de haber compartido la Palabra de Dios, confiando en que cada semilla sembrada dará fruto a su debido tiempo.
En el área de formación espiritual, Franco completó el segundo capítulo del libro El Anciano Gobernante de Guillermo Quiceno. En su reflexión, destacó el valor del modelo bíblico de la pluralidad de ancianos. Reconoció que, si bien este modelo puede ser desafiante debido a las habilidades de comunicación y resolución de conflictos que exige, ofrece una perspectiva mucho más amplia y enriquecedora para la toma de decisiones en la iglesia. Franco expresó su deseo de crecer en humildad, sabiduría y sensibilidad aprendiendo de otros líderes y formando un equipo pastoral que no imponga, sino que lidere y edifique con amor y paciencia, como se enseña en Efesios.
Sus estudios en la Universidad Jubilee también progresan satisfactoriamente. Franco continúa profundizando su comprensión teológica, lo que fortalece su liderazgo y amplía su visión para el ministerio en Uruguay. Aunque actualmente es el único en el campo, hay gran expectativa por la llegada de Isaí a finales de este mes. Se espera que Isaí ayude a establecer Jubilee Uruguay y a colaborar en la misión espiritual y educativa de la nación. Este desarrollo representa un paso clave para fortalecer la labor continua en el país.
Uruguay sigue siendo un terreno fértil para el Reino de Dios. Las semillas sembradas a través de la evangelización y la capacitación ministerial son señales de esperanza. Aunque los inicios puedan parecer pequeños, el progreso es constante y visible. Los esfuerzos de hoy son solo una parte de lo que Dios está construyendo en esta tierra. Hay una creciente expectativa por lo que está por venir y una plena confianza en que cada paso obediente rendirá frutos duraderos.
«Por tanto, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo hacen.» – 1 Tesalonicenses 5:11